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sábado, 14 de marzo de 2015

IGLESIA - CONVENTO DE SAN ESTEBAN



Declarado monumento por Real Orden del 3 de julio de 1890. Situación: Plaza del Concilio de Trento.
Popularmente conocido por los dominicos está situada enfrente del Convento de las Dueñas. A su llagada a Salamanca en 1224 los dominicos ocuparon la Iglesia de San Juan el Blanco, extramuros de la ciudad, después de que el obispo Gonzalo IV les permitiera establecerse en ella. Antes de la construcción actual, en 1256 el obispo Pedro Pérez concedió a los dominicos la antigua iglesia románica de San Esteban, con su cementerio y posesiones contiguas, para la construcción de un monasterio y de una iglesia en vista de que el convento que habitaban había sido destruido dos veces, en el año 1229 y 1256 debido a las riadas del río Tormes.
 Las primeras noticias que se tienen de la fundación de este convento datan del siglo XIII y nos dicen que el primer monasterio se construyó gracias al impulso del rey Alfonso X con la autorización del papa Alejandro IV. De aquel edificio original nada queda hoy día, ya que el convento actual es del siglo XVI y la parte más antigua la Sala Profundis es de finales del XV. 


Anteriormente, durante los siglos XIII y XIV se edificó una iglesia gótica de tres naves y un convento que fueron derribados dos siglos más tarde para levantar lo que actualmente conocemos: la iglesia, las dependencias monacales y dos claustros el de los reyes y el de los aljibes.
Iniciadas las obras el día 30 de julio de 1524 gracias a los donativos e iniciativa de fray Juan Álvarez de Toledo, obispo de Córdoba e hijo del segundo duque de Alba; Fabrique Álvarez de Toledo, y de fray Domingo de Soto; la traza y el proyecto se deben al arquitecto Juan de Álava o de Ibarra, que concibió la obra como gótica, sucediéndole hasta la conclusión de la iglesia Juan de Ribero Rada, Pedro Gutiérrez, Diego de Salcedo, hacia 1533 y sin que se sepa claramente las razones, el cardenal destituyo al arquitecto diseñador y puso en su lugar a  fray Martín de Santiago, un dominico que había aprendido el oficio de constructor junto a Juan de Álava, durante un tiempo este fray estuvo al frente de la obra y en ese tiempo se cerró el cuerpo de la iglesia con sus seis tramos de capillas-hornacinas que había dejado proyectado Juan de Álava, en 1540 se cerró con un muro de ladrillo lo que ya estaba construido y el obispo fundador Juan Álvarez de Toledo pudo celebrar misa; fray Martín siguió su construcción introduciendo algunas modificaciones como el alargamiento de la capilla y la transformación de la cabecera que de pentagonal paso a ser rectangular. En 1544 falleció fray Martín y dos años más tarde se hizo cargo Rodrigo Gil de Hontañon .La construcción se vio sometida a serios problemas económicos, agravados tras la muerte en 1557 de Juan Álvarez de Toledo. La incorporación de Gil de Hontañon fue decisiva para el diseño del cimborio que había de coronar el crucero, aunque no llego a terminarlo, tampoco pudo hacerlo su sucesor y discípulo Juan de Ribero Rada, sino que fue Juan Álvarez. Las obras se concluyeron en 1610.
  Se desconoce quién pudo diseñar la fachada, (es de finales del siglo XVI) proyectada por Juan de Álava, y quienes fueron los artificios de la mayor parte de las esculturas que contiene. Se enmarca con una gigantesca y soberbia bóveda de piedra de medio punto, sostenida por dos robustos pilares de unos 12 metros que avanzan de la línea de la fachada unos 4,5 metros. Bajo un gran arco de medio punto y entre contrafuertes, la fachada está dividida horizontalmente  por tres cuerpos : en el inferior figuran los santos de la Orden de los Dominicos(San Jacinto, santo Domingo, san Francisco y Santa Catalina de Siena) además de diversos medallones; en el cuerpo intermedio se puede admirar un bellísimo relieve  que el milanés Juan Antonio Ceroni en 1610 esculpió el Martirio de San Esteban, del grupo escultórico con diversos medallones que representan a doctores de la Iglesia( algunos de ellos atribuido a Gil de Ronza) y otros de Martín Rodríguez Fue realizada por Juan de Ribero Rada entre 1590 y 1592. .El programa iconográfico se atribuye a Andrés Barrientos. En el centro del cuerpo superior una obra de Cellini representa un Calvario, que esta rematado con medallones del Padre Eterno con angelones, San Pedro, San Pablo, San León y San Gregorio. Finalmente sobre la gran bóveda se encuentran los escudos de armas de la Casa de Alba y de Santo Domingo, los fundadores de la iglesia a lo largo de la fachada norte corre un pórtico formado por diez arcadas, con columnas de granito, estilo toscano, y medallones con efigies de santos.
 La iglesia, de estilo gótico, es de una sola nave, de 87 metros de largo por 14,48 de ancho, con una altura de 27 metros en la nave y 41 metros en el cimborrio. Ningún elemento se interpone a lo largo de todo el conjunto, como puede ser el coro en la catedrales, lo que da una sensación de amplitud y sublimidad sin parangón en ninguna edificación eclesiástica salmantina. Desde el crucero hasta los pies, la nave es de estilo gótico tardío, con arcos apuntados, pilares de baquetones y bóveda de crucería complicada; en cambio el crucero, cimborrio y presbiterio son de estilo renacentista. Su construcción la comenzó el arquitecto Juan de Álava en 1524 y fue seguida por fray Martín de Santiago a quien sucedió a su muerte 1555, Rodrigo Gil de Hontañon siendo inaugurada en 1610.
 El crucero tiene la misma anchura y altura que la nave principal, es decir 27 metros de largo por el mismo número de metros de ancho (14,48 metros). El templo, entre otros elementos, posee seis bóvedas apuntadas; ventanas de tres medios puntos con rosetón encima; seis capillas y la cúpula, cuadrada, asentada sin pechinas.
 En la cuadrilonga y vasta capilla mayor llama la atención el salomónico retablo de José Benito de Churriguera, (el mayor de los hermanos Churriguera) realizado en 1.693, y en que según la tradición, se empleó la madera de 4000 pinos cortados en los montes de la casa ducal de Alba situada en la vertientes de Credos, cerca de donde nace el Tormes. Es la obra maestra de Churriguera y una de las joyas del barroco español donde, entre las esculturas que la pueblan, merecen destacarse las de Santo Domingo de Guzmán y San Francisco de Asís de Salvador Carmona, y el lienzo del martirio de San Esteban, última obra de Claudio Coello, realizada en 1692 por 6.000 reales, enmarcado por seis grandes columnas salomónicas .También debe mencionarse, aunque ello no fuera debido a Churriguera, el depuradísimo trabajo de dorado que recibió el retablo.
Los retablos el de Santo Domingo de Guzmán, el retablo de la izquierda, la escultura es obra de Salvador Carmona, barrocos; en ellos intervino Joaquín de Churriguera a principios del siglo XVII El cuadro superior que representa a Santo Domingo y San Francisco en oración se atribuye a Manuel Petit (o Piti) pintor salmantino de finales del siglo XVII y principios del XVIII.
También podemos encontrar obras de Simón Pitti, Peregrin Tribaldi, y Carlos Maratti, frescos de Antonio Villamar y de Antonio Palomino, así como esculturas de la escuela de Juan de Juni. Un gran fresco que esta sobre el arco triunfal representa el misterio de la Coronación de la Virgen y es obra de Antonio de Villamar. El retablo de la derecha está dedicado a Santo Tomas de Aquino y la escultura es obra de José Larra Domínguez y los cuadros de Antonio Palomino, enfrente de este altar hay un cuadro anónimo del siglo XVII que representa a Jesús en el huerto de Getsemani.
En la capilla que está dedicada a San Jacinto de Polonia hay un sepulcro renacentista con una estatua yacente que representa a López Fernández de Paz. Junto a esta capilla hay otra decorada con pinturas que representan escenas de la pasión y es obra de Antonio de Villamayor del siglo XVII.  
En la capilla dedicada a San Juan Bautista está el confesionario donde el padre Domingo Bañez confesaba a Santa Teresa. Este confesionario forma parte del muro, de modo que el confesor entraba por el patio y solo una rejilla metálica le comunicaba con la iglesia.
 El coro que ocupa la parte posterior de la iglesia, tiene una longitud de 20 metros y una bóveda ojival casi plana y un arco rebajado que le sirve de arranque. La sillería, (con 118 sillares) obra de Alfonso Balbas y del lego fray Esteban de Santo Domingo, es de corte clásico, elegante y sencilla, sin ser una obra de primer orden, dispone de una trazas sobria y de una magnifica copia de la “Virgen con el Niño” de Rubens, sobre la silla pastoral .Se encuentra la sillería, bajo la obra de Antonio de Palomino en 1.705, el tema del Triunfo de la Iglesia mediante la Orden Dominica. Este fresco, de carácter simbólico, tiene como figura central a Santo Domingo de Guzmán y a la izquierda, bajo la Virgen, a Santo Tomas de Aquino, que ofrece su obra la “Summa Theoligica”, a la figura que representa a la Iglesia. La parte inferior está dedicada a la Iglesia militante representada por una mujer vestida de pontificial que va montada en una carroza. A su lado esta Santo Tomas de Aquino, avanzando un poco en la carroza están representadas simbólicamente las cuatro virtudes cardinales: la prudencia, la fortaleza, la templanza, y la justicia; después vienen las tres virtudes teologales: la fe, la esperanza y el amor a Dios y a los hombres. Pisoteados por los caballos blancos y negros hay tres personajes que representan a la ignorancia, el error y la herejía. Bajo las ruedas de la carroza están representados por animales los siete pecados capitales: el oso (la ira), el avestruz (la gula), el pavo (la soberbia), el lobo (la avaricia), la cabra (la lujuria), el perro (la envidia) y la tortuga (la pereza). En la parte superior está representada la Iglesia Triunfante, presidida por la Trinidad, entre los numerosos santos destacan principalmente las figuras de la Virgen María, de Santo Domingo de Guzmán, de San Esteban, de San Juan Bautista y de San Antonio de Florencia.
El claustro exterior, (tiene tres claustros del siglo XVI) llamado de procesiones o de los reyes construido a la vez que la iglesia y formando con ella una unidad perfecta, está formado por dos galerías superpuestas de 36 metros de lado y planta cuadrada. La obra se inició en 1528 y se concluyó en 1544. Obra de fray Martín de Santiago, en el que se conjugan elementos góticos, renacentistas y platerescos. El interés artístico lo ofrece el claustro bajo, el de los reyes, o claustro de la procesión (es obra del siglo XIV con arreglos del XV y XVI) dispone de un sistema de arcadas con tres maineles al estilo gótico, pero realizado con elementos propios del arte clásico. Su nombre viene dado por las figuras de los reyes de Israel que aparecen representadas en los medallones situados entre arco y arco, de la galerías superior, es el más interesante y el mejor conservado y además relaciona a las principales dependencias entre sí; es un gran espacio cuadrado con dos plantas edificadas en el siglo XVI de estilo gótico el interior y plateresco el exterior. Cada arco se divide en cuatro arquillos sobre los que se apoya una celosía, la planta superior es de arcos escarzanos más pequeños que los inferiores, apoyados sobre pilastras decoradas con dedicadas columnillas. En las claves de estos arcos aparecen medallones con temas varios .En la parte baja tiene 20 grandes arcos renacentistas pero tratados al estilo gótico tardío, cada ventanal está dividido por tres maineles con capiteles angulares tallados con grutescos, monstruos, putii, etc. En el centro del jardín se levanta un templete.   Otro claustro es el de los aljibes, de finales del siglo XV es de reducidas dimensiones, con dos arcadas de estilo gótico y no se encuentra abierto al público. Se llama así por los dos pozos que existen en el patio, que eran los que surtían de agua potable al convento, de aquí que todo el piso este enlosado a fin de recoger el agua en ellos. También existe otro claustro el de la enfermería.
 En la antigua sala CAPITULAR (Capítulos) el “Capitulo antiguo” oscuro, modesto y austero es del siglo XIV, es actual panteón de los teólogos descansan los restos mortales de Francisco de Vitoria, cuya escultura realizo en 1.975 Francisco de Toledo y está situada en frente de la fachada principal, Domingo de Soto y Pedro de Sotomayor, Mancio de Corpus Christi, Bartolomé de Medina, entre otros ilustres teólogos de la Orden. La parte inferior (Capitulo nuevo) es del siglo XVII; era la que ocupaban los frailes en sus reuniones y donde se enterraban los demás religiosos Muy cerca está la tumba del tercer duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo, fallecido en Lisboa.
La sacristía a la que se accede por el claustro a través de una puerta que bien pudiera ser obra de Churriguerra es de Alonso de Sardina, Gregorio Villar y Juan Moreno y fue costeada por el obispo de Tuy fray Pedro de Herrera, Canarias y Tarazona, fray Pedro de Herrera en 1.635, catedrático de la Universidad de Salamanca, prior del convento. La obra se inició en 1627. Esta labrada en piedra, muy ornamentada y es de estilo barroco. Desde el vestíbulo de la sacristía se sube al piso principal a través de una monumental escalera llamada escalera de soto por haberse construido entre 1553 y 1556 a expensa de fray Domingo de Soto, teólogo, obispo de Segovia, maestro del Concilio de Trento, confesor de Carlos V y prior del Convento de San Esteban, cuyo cuerpo en señal de humildad, está enterrado debajo del primer peldaño. Lo más interesante de esta escalera es comprobar que los tramos inferiores soportan a los superiores(es una escalera volada) esta bellamente decorada con relieves, entre los que destaca a imagen de María  Magdalena, situada en el último tramo hacia el interior, recostada meditando sobre un libro y una calavera.. Fue construida por Rodrigo Gil de Hontañon y fray Martín de Santiago. La bóveda es de crucería bastante plana y arranca de ménsulas colocadas en las esquinas. Cada muro está decorado con medallones. En las enjutas están las manos asidas, la llama y el lema “viva FIDES” que constituyen la divisa de Soto.
La sala de profundis (se construyó en 1683) que se encuentra en la zona de clausura, es una larga nave rectangular donde se dice que Cristóbal Colon explico por primera vez a los dominicos sus proyectos colombinos. Sin el decidido apoyo de fray Diego de Deza al interceder antes los Reyes Católicos (el titulo hereditario de Católicos fue otorgado por la bula de 19 de diciembre de 1496  por el Papa) para que apoyaran su proyecto cuando residieron en Salamanca durante el invierno de 1487 y 1487, sin su intervención y la de Juan Cabero, camarero del príncipe Juan, la empresa colombina no hubiera sido posible .Fray Diego de Deza llego a ser Inquisidor General, después de Tomas de Torquemada Tiene 57 m. de largo y esta pavimentada por huesos, y su techo descansa sobre 16 arcos escarzanos apeados en repisas góticas con bolas o ramas de granado, lo que prueba que se hicieron en 1492, en consecuencia no existía cuando Colon en 1484 estuvo por allí.. 
 En 1411 San Vicente Ferrer predico en el Colegio Menor Monte Olivete, situado en el recinto interior del Convento de los Dominico, en la parte que da al Paseo de Canalejas, frente al Instituto de Ciencias de la Educación (I.C.E.).Fundado en 1490 por Gonzalo González de Cañamares, canónico de Cuenca para clérigos pobres, fue derribado por ruinoso en 1804; estaba dedicado a San Bernardo de Tolomeo, fundador de la Orden Olivetana. En ese lugar se conserva una cruz que recuerda sus predicaciones, y que según la leyenda al ser divisada por el general francés Mompetit el 17 de enero de 1809 en su toma de Salamanca impidió la destrucción del Convento
De todo el conjunto conventual de San Esteban es probablemente el atrio la construcción que más se sujeta al clasicismo italianizante. Fue obra de Juan de Ribera Rada que lo inició en 1590 como estilizada y sobria columnata de orden toscazo que sustenta una arquería y un friso clásicos. Tan solo los medallones de la enjutas vinculan este atrio al mundo artístico salmantino de finales del siglo XVI.

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