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lunes, 18 de enero de 2010


Vías pecuarias , corredores ecológicos de ganado y sustento de ocio en plena naturaleza

Cañadas navarras, cabañeras aragonesas, cordeles y veredas castellanas y salmantinas.. Las antiguas rutas de la trashumancia configuran una extensa red de vías pecuarias que atraviesan y recorren la Península Ibérica en unos 125.000 kilómetros de longitud, ocupando una superficie de 425.000 hectáreas.

Para comenzar, conviene describir el movimiento trashumante, que se resume en la “bajada a extremos” que desde las zonas montañosas del norte -agostaderos o pastos estivales- se realiza a las dehesas extremeñas, andaluzas y manchegas -yerbas invernales-, para asegurarse la alimentación del ganado y gozar de temperaturas mas suaves en el fondo del los valles y comarcas del sur. Su origen se remonta a los primitivos pastores nómadas y alcanza su esplendor con el desarrollo de la Mesta castellana (organización ganadera y económica) en los siglos XV y XVI.
     Las vías pecuarias son una especie de corredores ecológicos que se distribuyen por más de 40 provincias y que en la actualidad, además de servir para el tránsito de reses, se han convertido en sustento de otras prácticas de ocio en plena naturaleza. Se estima que casi el 40% de estos caminos han desaparecido en la actualidad. Ante el progresivo abandono de este patrimonio público, es necesario conocer su estado actual y ofrecer alternativas de uso, compatibles con el aprovechamiento ganadero, que garanticen su recuperación y revitalización.
Caminos desde la época prerromana
Las vías pecuarias o cañadas trashumantes son los caminos trazados por los ganaderos trashumantes y que han venido utilizándose, al menos desde la época prerromana en la Península Ibérica, para el traslado del ganado desde los pastos de verano a los de invierno y viceversa. En casi todos los países donde existe esta forma errante, casi nómada, de explotación ganadera, hallamos estos caminos. En los reinos de españoles se conocieron bajo diversos nombres: "cabañeras", en Aragón; las "carreradas" en Cataluña, los "azadores reales" en Valencia y "cañadas" en Castilla.
     En realidad, estas cañadas no eran más que el trozo de camino lindante con tierras cultivadas, pues el camino que cruzaba por terreno libre no se acotaba, ni se designaba de modo especial. Sin embargo, el uso popular denominó cañada a cualquiera de los caminos tomados por las ovejas al emigrar desde las sierras a los extremos. En un sentido estrictamente legal, la cañada era el paso entre zonas cultivadas. Esta red comprende también una serie de elementos complementarios; entre ellos están los abrevaderos, descansaderos de tamaños variables según en cada caso y otros como majadas, contaderos, esquiladeros, tainas, chozos, puentes, ermitas, mojones o carteles indicadores de Vía Pecuaria. Además, a lo largo de las cañadas reales encontramos elementos singulares como son los berracos. Estas esculturas que representan a toros, aparecen en localidades junto a algunas Vías Pecuarias. Se remontan estos berracos a tiempos de los celtíberos, su presencia es controvertida pero posiblemente tengan relación con la actividad ganadera y sus rutas migratorias.

La Mesta, una poderosa organización
     En la Península Ibérica, no fue hasta los siglos XII y XIII cuando la trashumancia empezó a tener un gran protagonismo debido a la reconquista de los pastos del sur. Como consecuencia de estos movimientos de ganado, empezaron a formarse las primeras mestas o agrupaciones de ganaderos locales, que comercializaban la lana.
     Durante el reinado de Alfonso X El Sabio, se creó el Honrado Consejo de la Mesta que agrupó y consolidó a los ganaderos trashumantes del país. La Mesta constituyó una poderosa organización de ganaderos que cuidaba de la crianza, pasto y venta del ganado lanar y vacuno. La Mesta se fue progresivamente volviéndose impopular, a causa de los privilegios que dicha institución otorgaba a los grandes señores y la necesidad creciente de contar con mayor superficie de tierras dedicada a la agricultura en épocas de hambruna y crecimiento de la población. Fue durante el reinado de Carlos III mediante la disposición de su primer ministro Campomanes, por la que se suprimió la Mesta en la nación.
 Tipos de caminos
     El paso de los ganados se realizaba por caminos diferenciados según su anchura; si el camino mide unas 90 varas, unos 75 metros, se denominan cañadas; si la anchura es de 37,5 metros, se llaman cordeles, y si miden unos 20 metros, se les conoce por veredas. Actualmente, dichos caminos son patrimonio público, y forman entre todos ellos una red que une casi todas las provincias españolas.
     El rebaño podía caminar aproximadamente de 25 a 30 kilómetros diarios. Cuando llegaban a los pastos de verano o de invierno lo primero que se hacía era preparar los chozos que servían de refugio para los pastores y ubicar las majadas que eran los lugares donde se reunía el ganado para pasar la noche. Con el fin de esquilar el ganado, se preparaban unas edificaciones que se llamaban ranchos donde los esquiladores formando numerosas cuadrillas de hombres podían esquilar miles de ovejas.
 Cañadas que cruzan la Península Ibérica
1.      Ruta Zamorana. Nace en Porto de Sanabria entra en la Sierra de la Culebra, pasa por Ciudad Rodrigo y termina en Alcántara.
2.       Cañada Real de la Plata o Vizana. Recorrido total 500 kilómetros. Comienza entre Asturias y León, en el alto de Viganos y muere en Trujillo.
3.      Cañada Real Leonesa Occidental. Recorre 700 kilómetros. Arranca en León y muere en Badajoz.
Cañada Real Leonesa Oriental. Tiene 700 kilómetros de recorrido. Comienza cerca de Riaño, cruza León y Palencia pasando por las provincias de Segovia, Ávila, Toledo, Cáceres y Badajoz.
Cañada Real Segoviana. Tiene 500 kilómetros de longitud. Arranca de la sierra de Neila en Burgos y termina su recorrido en Granja de Torrehermosa.

4.      Cañada Real Soriana Oriental. Con 800 kilómetros es la más larga de todas, comienza en Soria y muere en Sevilla.
5.      Cañada Real Soriana Occidental. Recorre mas de 840 kilómetros y cruza de modo diagonal el centro norte de la península saliendo de los terrenos de Cameros y Norte de Soria, concretamente desde Villoslada de Cameros, se dirigía a las extensas y ricas dehesas de Extremadura. Corta las Cañadas Reales Segoviana, Leonesa Oriental, Leonesa Occidental y la de la Plata. Pasando por Soria, Segovia, Ávila, Salamanca, Cáceres y finalizando en Badajoz (Valverde de Leganes y Olivenza).
6.      Cañada Real Galiana (Riojana). Nace al Sur de la Rioja y recorre las provincias de Soria, Guadalajara, Madrid, Toledo y Ciudad Real.
7.      Cañada Real Conquense. Discurre por las provincias de Cuenca, Ciudad Real y Jaén.
8.      Cañada Real del Reino de Valencia. Arranca de la sierra de Tragacete y atraviesa Cuenca terminando en Valencia.
 Datos actuales de trashumancia 
Según cifras de los últimos cinco años, ofrecidas por el Ministerio, en España trashuman en torno a 800.000 cabezas (en torno a un millón en los años 90), lo que da idea de la importancia de la actividad, así como del número de explotaciones afectadas. En vacuno, un total de 60.000 animales trashuman, de los cuales unos 40.000 pertenecen a la Comunidad Autónoma de Castilla y León y 20.000 al resto de comunidades. En dicha región, desde finales de los años 90 prácticamente las tres cuartas partes de los animales se desplazan en camiones. En ganadería de ovino trashuman aproximadamente 450.000 animales.

Principales recorridos actuales andando
- Desde el Valle del Ebro hasta el alto Pirineo aragonés y leridano: 50.000 cabezas.
- Desde Navarra y Huesca al Valle del Ebro: 50.000 cabezas.
- Desde Teruel a Jaén (nueva Mesta de Albarracín): 20.000 cabezas, y a Valencia: 20.000 cabezas.
- Desde las Sierras de Cazorla y Segura hacia Murcia, Almería, Ciudad  Real y Granada: 50.000 cabezas.
- Gran Macizo de León: No recorren largas distancias (entre 1 semana y 10 días): 100.000 cabezas.

Fecha: 16 de enero de 2010
Autor: Luis Falcón.


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