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viernes, 7 de noviembre de 2014

LA CATEDRAL NUEVA II

 El 12 de mayo de 1.513  se inició la construcción de la IGLESIA CATEDRAL DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN popularmente conocida como CATEDRAL NUEVA, siendo obispo Francisco de Bobadilla ,decidiéndose que estuviera adosada a la existente y encargándose los trabajos a Juan Gil de Hontañon (1513-1531), en el año 1513 se puso la primera piedra de la que había de ser una de las ultimas catedrales góticas que se levantaran en Europa; Diego Sánchez y Sánchez explica que 1520 ya estaba cerrada la bóveda que corresponde a la capilla cuarta de la Epístola (derecha entrando) la dedicada a la Virgen de Morales; a su fallecimiento(1526)  le sustituyo su hijo (Juan Gil “El Mozo”) y a su fallecimiento en 1537 le sustituye Juan de Alaba (1535-1537) y Rodrigo Gil de Hontañón (1538-1577) hijo natural de Juan Gil el viejo, es nombrado director de la obra en 1538; y en 1577 Pedro de Gamboa se hizo cargo de la obra, la intervención de Juan Ribero Rada fue importante, ya que altero la cabecera prevista en un principio al sustituirla por una girola rectangular y testero plano, de este modo se apartó del goticismo del proyecto inicial. 
En 1515 el cabildo determino que maestros de la talla de Martín de Solórzano y Francisco de Colonia examinaran lo construido. Nuevos examinadores fueron también Juan de Badajoz el Viejo, y nuevamente Francisco de Colonia en 1522 y un año más tarde Enrique Egeas, Juan de Resines y Vasco de la Zarza. En 1550 se llega a al crucero trabajando a un ritmo muy acelerado. El 25 de mayo de 1.560 el obispo Francisco Manrique de Lara abría al culto el templo, se habilita para el culto lo construido desde el pie de la iglesia hasta el crucero. A partir de ese año hay largos periodos en los que se paralizan las obras por falta de medios económicos. Fue decisión y, merito del Cabildo que se continuaran las obras en lo arquitectónico en el estilo gótico, si bien en lo ornamental se advierten claramente las influencias del plateresco y barroco, que se van acentuando a medida que las obras iban avanzando. 
En 1589 fue Ribero Rada quien acometió la construcción de la cabecera, pero que también se tardó en concluirse pues fue Juan de Setién Quemes quien levanto las capillas abiertas a la girola y el arranque de las torres angulares y finalmente Pantaleón Pontón de Setién (1703-1713) el que procedió al cerrado de las bóvedas de la capilla mayor, girola, e iniciar el cimborrio. Durante este periodo, al surgir los estilos posteriores al gótico surgen discusiones sobre si seguir las obras en el estilo comenzado o si cambiar el estilo.  Esta superposición de estilos puede apreciarse principalmente en la nave del tras-altar. En 1714 Joaquín Benito Churriguera y en 1741 Manuel de Larra Churriguera, Debieron pasar 220 años para la finalización de las obras, consagrándose el 10 de agosto de 1.733, aunque en 1.755 el terremoto de Lisboa, le causó graves daños en la cúpula, muros y torre principal, de 110 metros de altura, daños que en la actualidad se pueden apreciar.
 La Catedral Nueva esta adosada a la Vieja, (sobre la nave izquierda de la vieja, la cual fue eliminada) la cual con esta construcción padeció numerosas modificaciones, como la desapariciones de la mitad del absidiola Norte, la nave izquierda del crucero y parte de la anchura de las cinco crujías de la nave lateral izquierda; de forma que el muro norte de la Vieja es común al muro sur de la Nueva. Aunque la traza primitiva de la Torre de las Campanas está totalmente transformada, no obstante es pieza común de ambas catedrales, debido a que en el siglo XVI sirvió de punto de partida para el replanteamiento de la Catedral Nueva. Esta mantiene un eje longitudinal en dirección Este-Oeste con la cabecera situada en dirección oriente y los pies frente al Palacio Episcopal y la Universidad.
 El interior de 104 metros por 48 metros de ancho está formado por tres naves, y dos más de capillas entre contrafuertes, una capilla mayor cuadrada con girola y cúpula en el crucero, (planta de salón) sostienen la grandiosa fábrica 38 esbeltos pilares de 10 pies de diámetro. Presenta un escalonamiento en altura, así la nave central desarrolla 36 m. las naves laterales 23,65 y las capillas 14,40 m... En 1.523 hubo una intentona por parte de Juan de Rasines y Vasco de la Zarza, para conseguir que todas las naves presentaran pareja altura, pero el proyecto no fue aceptado. Sus paredes están abiertas por 72 ventanas de finas vidrieras góticas.
Al comienzo, se empezaron por los pies, con las capillas-hornacina;   las obras avanzaron con rapidez, llegándose a contratar a Juan de Álava para que trabajara en uno de los laterales, mientras Juan Gil de Hontañon lo hacia en el opuesto (el lado del Evangelio). Esta situación dio lugar a más de una disputa que hubo de ser resulta con el concurso de otros arquitectos .En 1522 se paralizaron las obras por esos enfrentamientos entre los dos arquitectos. Según pasaba el tiempo los maestros mayores se fueron sucediendo y en 1.538 se hizo cargo de las obras Rodrigo Gil de Hontañon, quien sin renunciar al plan gótico de la obra, supo introducir cierto espíritu renacentista que enriqueció y caracterizo el conjunto catedralicio... Hasta su muerte en 1560 Rodrigo Gil elevo y cerro la nave central, llevo a cabo la realización de la fachada y replanificó otras partes del templo .En mismo año de su fallecimiento, y estando terminado ya todo el cuerpo del edificio hasta el comienzo del crucero, se levantó allí un muro provisional de ladrillo que cerraba la obra y la media catedral se abrió al culto. En los cien años siguientes las obras estuvieron casi paradas. A partir de 1.668 y bajo la dirección de Juan de Setién Güemes (que construyó las capillas de la cabecera) las obras recibieron un nuevo impulso. Se realizaron entonces los brazos del crucero con sus correspondientes puertas y las capillas de la girola.
En 1.703 Pantaleón de Pontón Setién, que era sobrino de Setién Güemes, sustituye a este en el cargo de maestro mayor. Durante los once años que las obras de la catedral estuvieron a su cargo se cerraron las bóvedas de la girola y de los brazos del crucero, pero su aportación más original fue el último tramo de la torre, de marcado carácter barroco, que se levantó tomando como base la antigua torre de la catedral románica (la Vieja).
Desde 1.714 hacen su aparición en las obras catedralicias los Churriguera, siendo Joaquín de Churriguera el primero de los miembros de esta familia que intervino en la construcción del templo. A Joaquín se debió el primer cimborio que tuvo la catedral, apoyado sobre pechinas, con tambor ochavado, doble cuerpo circular de ventanas, cúpula semiesférica, linterna capulín y veleta, fue destruido 28 años después a causa de los temblores del terremoto de Lisboa. De él queda el dibujo que se conserva en el Archivo de la Catedral. El que hoy podemos contemplar es obra de Juan de Sagarvinaga con intervención en las trazas de Francisco Moradillo, aunque conservando del anterior el arranque en las pechinas y el tambor ochavado.
Alberto de Churriguera sustituyo a Joaquín cuando este falleció en 1.724 y aunque Alberto era el más arquitecto de todos los Churriguera, su aportación a la catedral fue más decorativa que estructural, destacando entre sus realizaciones el coro y su sillería; esta tallado en madera de nogal y fue realizado entre 1.724 y 1.732 ,por Juan Benito de Churriguerra, consta de dos series de asientos: los inferiores con 41 asientos, tienen tallados relieves y medallones de vírgenes y santos y los superiores con 57 asientos, tableros con imágenes de profetas, obispos y santos, la sillería baja realizada por Juan de Múgica y la sillería alta fue tallada por José de Larra. La silla del obispo está decorada con la figura del Salvador. En el trascoro, fue proyectada por Joaquín y Alberto de Churriguera, destacan las imágenes de San Juan Bautista y Santa Ana enseñando a leer a la Virgen del escultor Juan de Juni. La imagen de la Virgen de Loreto es del siglo XVI.
 Los maestros que sucesivamente regentaron las obras en los 80 años que aun duraron , después de Juan de Ribero, fueron: Juan Álvarez, Cristóbal de Honorato fallecido en 1.667; Juan de Setién Güemes con título de aparejador hasta 1.703, Pantaleón Pontón de Setién que murió en 1.713, Joaquín Benito de Churriguerra autor de las ultimas bóvedas y de un estupendo cimborio que amenazando caerse antes de terminado, hubo que demolerlo en gran parte, su hermano Alberto de Churriguerra que hizo el coro y presencio la consagración de la Virgen en 1.733; Manuel de Lara Churriguerra  de quien es la antesacristía(1.751); Juan de Sagarbinaga neoclásico ya que dirigió el nuevo cimborio y la sacristía (1.755) y por ultimo Jerónimo García Quiñones a quien Baltasar Devreton encomendó en 1.766 fortificar la torre. Y entre los que acudieron a reconocer la obra: en 1.714 fray Pedro Martines monje Benito de San Pedro de Cardeña y maestro mayor de la Catedral de Burgos y que rehusó la maestría de Salamanca; Fray Pedro de la Visitación carmelita descalzo, Cristóbal Ximenez Montesinos ingeniero del rey y vecino de Ávila, Luís de Aza, en 1.755 y 1.757 Juan B. Dachetti, fray Antonio de San Josef Pontones religioso jerónimo, Andrés García de Quiñones, Simón Gavial.
  La reja del coro fue realizada en 1.765 y en estilo rococó por un rejero francés que estaba al servicio del Duque de Alba. (Pierre J. Duoerier)  También en el coro existe una Inmaculada obra flamenca de 1.548; la sillería alta del coro luce relieves con figuras de santos y apóstoles en los respaldos que fueron tallados en 1.730 y los de la parte baja trabajados en 1.728 ofrecen bustos de santos vírgenes, ejecutada por Juan de Múgica. Un órgano plateresco construido por Damián Luís de Talavera en 1.568 decorado con esculturas de Antonio Taza y pinturas de Francisco Montejo y otro barroco fabricado por el organista real Pedro de Echevarría en 1.745, con 2.410 tubos , se eleva sobre la sillería del coro con una altura de 16 m. y una anchura de 8 m. Lo dono el obispo José Sancho Granado.
En 1.733 y aunque en los años siguientes aún se realizarían algunas obras más, se consagro el templo iniciado 220 años antes.
A mediados del siglo XVIII otro de los Churriguera, Manuel de Larra Churriguera, se encargó de terminar y decorar la antesacristía y el vestuario, mientras que la sacristía fue realizada por Juan de Sagarvinaga mezclando el gótico con el rococó.
 En su conjunto la Catedral Nueva debe considerarse como una obra gótica, pero en dos siglos largos que transcurrieron desde su inicio hasta que fue concluida, así como la distinta filiación de los números arquitectos hacen que el templo recoja también la influencia renacentista, la plateresca, la barroca e incluíos la del rococó.; como es fácil suponer esos estilos van apareciendo a medida que la obra va ganando en altura.

La planta de la Iglesia es de salón, formada por nave central, dos laterales y dos cuerpos de 19 capillas hornacinas con crucero, cabecera cuadrada con girola y dos torres mochas, capilla mayor y coro enfrentado cerrando seis tramos de la nave central, pórtico de acceso principal a los pies y accesos secundarios por la segunda capilla del lado del Evangelio y brazo del transepto del lado de la Epístola. Comunica con la Catedral Vieja por la primera capilla del lado de la derecha, con una escalera que salva el desnivel existente entre el piso de ambas construcciones. 

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